Los balleneros franceses a principio del siglo 19
"Entre los indios había una vieja que tenia cierta autoridad, se llamaba María. María pretendía tener cien años de edad y estaba de una suciedad repelente, desprendiendo una olor insoportable, queriendo abrazar a todos y buscando tabaco en los bolsillos de todos.
El 13 de octubre, el Fleurus visito la bahía Providencia "sin tener nada en especial para señalar, y luego una bahía desconocida, donde encontraron una nave embarrancada y medio quemada, el Abdingham. Su cargamento era de botellas vacías y de carbón. Blanchard se llevo de ahí su provisión y además embarco una pesada ancla.
Del 17 al 27 de octubre, siempre pésimo tiempo, a veces fondeado, a veces sin velas, la nave se expuso a graves peligros.
El 28 de octubre, por un tiempo de apariencia pésima, fondeado en la bahía Providencia.
El 2 de noviembre, en una ráfaga mas violenta, las anclas siendo sucesivamente rotas, el Fleurus tocó un banco de rocas donde la tripulación tuvo que abandonarlo, con dos metros de agua en la cala, eso a las 6 de la noche."
Por el fin del siglo 20, esas cazas cesaron paulatinamente, no solo por la rarefacción de la caza, sino por la falta de interés del mercado europeo para esa aceite.